Un solo dueño, una historia de confianza.
Sabemos que comprar un usado es un desafío, por eso este Aveo destaca. No viene de una reventa apurada ni de manos descuidadas. Fue el orgullo de mi padre, quien lo mantuvo con el rigor de antes.
Es un auto con alma, que conoce las rutas de nuestro Uruguay y que hoy busca un nuevo hogar donde lo valoren igual.